Cinco diferencias principales entre interpretación y traducción

Última actualización: febrero 3, 2020 12:28PM

Publicado el  por 

Si quiere que su negocio global prospere, necesita comunicarse con públicos de todo el mundo en sus respectivas lenguas maternas, con la misma naturalidad y fluidez de una empresa local. Para ello, tendría que recurrir a servicios de interpretación de sus contenidos, de traducción o ambos. Como son áreas de trabajo íntimamente relacionadas, se suele hablar de forma conjunta de estos dos procesos lingüísticos, pero cada uno tiene un papel distinto según la situación. ¿Cómo puede saber cuál es el ideal en cada caso?

En principio, la diferencia entre traducción e interpretación radica en el medio en que se presta cada servicio: los intérpretes traducen oralmente el idioma hablado, mientras que los traductores se encargan de traducir textos escritos. Pero también presentan rasgos comunes. En ambas profesiones es preciso conocer en profundidad aspectos culturales y lingüísticos, dominar la materia en cuestión y tener la facultad de comunicarse con claridad. Sin embargo, a la hora de elegir uno de estos servicios, es muy útil tener claras las diferencias entre un intérprete y un traductor.

La diferencia entre traducción e interpretación

Interpretación

A diferencia de lo que se suele creer, la interpretación no consiste en traducir un mensaje oral palabra por palabra. Si esto fuera así, el público apenas entendería la traducción final, ya que la estructura de las frases y oraciones suele ser muy diferente de un idioma a otro.

En su lugar, se recurre a la paráfrasis. Los intérpretes tienen que trasladar el mensaje del idioma de origen (el idioma que se va a traducir) al idioma de destino dentro de un contexto. Para ello, manteniendo el significado original, deben reformularlo, mediante expresiones idiomáticas, coloquialismos y referencias culturales específicas que permitan que el público al que se dirige pueda entenderlo. En ciertos entornos y situaciones, los intérpretes tienen que hacer incluso de mediadores diplomáticos y muchas veces deben saber hablar en público. Y no solo eso, además tienen que reproducir el mensaje al momento, ya sea mientras el ponente u orador habla (interpretación simultánea) o justo después de su intervención (interpretación consecutiva). Todo esto sin ayuda de guiones, diccionarios ni otros materiales de consulta. Los únicos recursos con los que puede contar un intérprete al prestar sus servicios son la experiencia, una buena memoria y unos rápidos reflejos.

El trabajo de los intérpretes se centra en proyectos que impliquen traducciones en directo: conferencias y reuniones, consultas y citas médicas, procedimientos judiciales, interpretaciones en programas de TV en directo, lengua de signos

Traducción

Quizá la gran diferencia entre interpretación y traducción es que la mayoría de los traductores utiliza herramientas informáticas al realizar su trabajo. Con estas herramientas es posible convertir el contenido de origen en un tipo de archivo con el que sea fácil trabajar (normalmente un RTF), aplicar una memoria de traducción al texto para que traduzca automáticamente cualquier cosa traducida antes y completar las partes sin traducir desde cero. Mientras el traductor trabaja en el texto puede consultar glosarios y guías de estilo para garantizar la calidad de la traducción. Al terminar, envía la traducción para que otro lingüista la revise. Posteriormente, el texto final se convierte al formato original para que el documento traducido sea lo más parecido posible al de origen.

Si de los intérpretes se espera que dominen la comunicación oral, a los traductores se les exige una excelente expresión escrita. Muchos son especialistas en sus respectivos campos de trabajo y perfeccionistas por naturaleza; deben respetar el estilo y tono del contenido de origen, así como seguir las normas gramaticales y ser fieles al texto original en su totalidad.

Los traductores se encargan de traducir cualquier tipo de información escrita: páginas web, textos impresos, subtítulos de vídeos, software, multimedia

¿Cómo puedo saber qué servicio necesito?

Ya hemos visto que son muchas las diferencias entre un traductor y un intérprete. A modo de resumen, hemos hecho un lista de las cuatro diferencias más relevantes que deben tenerse en cuenta a la hora de elegir el servicio más idóneo para su proyecto:

  1.     Plazo de entrega. Como hemos comentado anteriormente, una de las principales diferencias entre traducción e interpretación tiene que ver con los plazos. La interpretación se hace en el momento. Es un servicio que se presta en persona, por teléfono o a través de vídeo. La traducción, en cambio, tiene lugar mucho después de que se cree el texto en el idioma de origen. Gracias a esto, los traductores disponen de más tiempo para usar tecnologías y materiales de consulta con los que producir traducciones rigurosas y de primera calidad.
  2.     Precisión. La interpretación no llega a ser tan fiel y exacta como la traducción. Aunque los intérpretes buscan la máxima perfección, es un auténtico reto alcanzarla por las condiciones de inmediatez del servicio; en ocasiones, por ejemplo, es preciso omitir ciertas partes del discurso o intervención en el idioma de destino. Aquí de nuevo el factor tiempo juega a favor del traductor, ya que le permite revisar y modificar la traducción.
  3.     Traducción directa o inversa. Los intérpretes tienen que dominar tanto el idioma de origen como el de destino, ya que su trabajo consiste en traducir al instante en ambas direcciones (traducción directa e inversa) sin ayudarse de materiales de consulta. Por el contrario, los traductores profesionales suelen traducir en una sola dirección: del idioma de trabajo a su idioma materno (solo traducción directa). Dado que solo tienen que traducir el texto de origen a su lengua materna, no hace falta que se expresen con fluidez en el idioma de partida.
  4.     Elementos estilísticos y paraverbales. El uso de metáforas, analogías y expresiones idiomáticas que calen en el público objetivo supone una dificultad tanto para intérpretes como para traductores. Y por si fuera poco, los intérpretes tienen que captar el tono, las inflexiones y la calidad de la voz, así como otros aspectos propios de la lengua hablada y, después, hacer llegar estos signos de comunicación verbal al público.

Ahora que ya conoce las diferencias entre un intérprete y un traductor, tiene lo necesario para analizar cada perfil y saber cuál se ajusta más a las exigencias específicas de cada trabajo. ¿Necesita traducir contenido muy técnico o tal vez textos con una temática concreta? Aunque a grandes rasgos las competencias de los intérpretes y traductores son las mismas, un proveedor de servicios lingüísticos puede asignarle los profesionales más cualificados y especializados según lo que necesite en cada uno de sus proyectos.

#internacionalización #localización #localización de sitios web #marketing digital #traducción